jueves, 20 de diciembre de 2012

Ahora sí, ahora no, ahora puede... ¿Me viene bien? ¿Me viene mal? Nada importa, todo se vuelve insignificante, las sonrisas amargas, los llantos silenciosos, vuelven los nudos de garganta, nada se encuentra a tu gusto, pareces tenerlo todo, y sin embargo, no sentirte bien. Tienes a mil personas alrededor, amigos, mejores o peores; enemigos, conocidos, familia, pero ¿que más da? ¿Que importa todo? ¿Que importa nada? Parece ser que no tienes a nadie, por lo menos a nadie a quien realmente le importas. Y sabes que es mentira, que en el fondo todos están ahí, pero que todos tienen una vida que seguir que no pueden dejar de vivir para preguntarte como estás, pero ¿acaso no eres parte de su vida? Y sí, se supone que tú tienes que "dar la alarma" para que ellos estén ahí, que no, no son adivinos, pero a todo el mundo le gusta sentirse querido, que te noten en la voz que un "estoy bien" es falso, ver la tristeza en la mirada, que simplemente te digan, "sé que te pasa algo" tan solo para hacerte sentir un poco mas querida, pero al fin y al cabo, ¿Que importa todo? ¿Que importa nada? la costumbre da a la rutina, y la rutina, está llena de altibajos.
Disfruta de las pequeñas cosas, porque tal vez un día vuelvas la vista atrás y te des cuenta de que eran las grandes cosas.

sábado, 24 de noviembre de 2012

He leído que hay un momento del día, un instante justo antes de quedarte dormido completamente, en el que tu conciencia recupera en un segundo los momentos más importantes de tu vida, que han quedado clasificados en tu cabeza por haber sobresaltado tus límites del cuerpo. Dicen que el segundo después de esto, aparecen una seríe de personas como sí de imágenes recopiladas se tratase, las personas que te hacen sonreír, y después, inconscientemente, nos dormimos y así jamás olvidamos que es lo realmente importante de la vida, ya que cada día, nuestro corazón nos lo recuerda.
 Haz de la vida un porro.
Enrolla los problemas, enciende las ideas, traga las felicidades, aguanta las alegrías y expulsa la tristeza.

viernes, 5 de octubre de 2012

Sólo avísame cuando estés viniendo, gastemos otro año liándola o gastemos una noche o dos, por que tú me enseñaste como vivir. En la calle de la vergüenza, perdamos nuestros sueños bajo la lluvia, no hay signos de esperanza pero, ¿dónde has guardado tu dolor?

jueves, 4 de octubre de 2012

miércoles, 3 de octubre de 2012