domingo, 11 de marzo de 2012

Elegí que tú fueses la persona que llenase mis días de sonrisas, que me comieras a besos, también tu voz al otro lado del teléfono. Elegí llorar por ti de vez en cuando, elegí creerme tus verdades y creerme a medias tus mentiras. Elegí que no quería otros abrazos, ni otras manos deambulando por mi pelo. Elegí nuestro mes del año y nuestro día del mes, elegí que tú fueras mi locura y mi cordura. Elegí las idas y venidas, las despedidas, elegí la impotencia y la incertidumbre. Elegí el miedo a fallar y los impulsos, elegí las miradas, elegí temblar, elegí hacerme adicta a ti, a tus manías y a tu manera de hacer las cosas. Elegí conservar intacto cada momento, y dejar huella. Elegí arriesgar y jugármela por ti.

sábado, 10 de marzo de 2012

viernes, 2 de marzo de 2012

lunes, 27 de febrero de 2012

sábado, 25 de febrero de 2012

-Grítame 
-¿Qué?
-Lo que has oído, grítame, fuerte, muy fuerte. Grítame todo lo que no quiero oír, todos mis defectos, las cosas que no soportas de mí. Échame en cara todas y cada una de las veces que te hice sentir mal, que te decepcioné, que te hice pensar eso de ''pensé que eras diferente''. Enfádate conmigo. Dime todo eso que la gente no le dice a los demás. Dime lo que verdaderamente piensas de mí. Pero después de eso, hazme un favor, sólo uno. Dime que me quisiste, que en algún tiempo o lugar lo has hecho.

viernes, 24 de febrero de 2012

Me apetece tumbarme sobre ti, besarte y permanecer así un rato, o toda la vida si pudiéramos. Intercalando besos y palabras. Y suspiros. Y silencios. Sintiéndote conmigo. Me apetece cogerte de las manos y jugar con ellas mientras te hablo y me río. O te hago reír a ti. Me apetece hacerte rabiar, que me llames tontita. Y que luego sea yo la que te llame tontito a ti. Me apetece preguntarte cuanto me quieres aunque me lo repitas continuamente. Y decirte que yo te quiero más. Me apetece chuparte y morderte. Ponerte nervioso. Tocarte. Hacer el amor y llenarme de ti. Bañarnos juntos y volverlo a hacer. Quiero abrazarte y pensar en ese momento, que nunca te soltaré. Ni que tú me soltarás. Porque siempre estaré abrazándote. Con mis palabras. O con mis brazos. Pero siempre cogida a ti. Para no dejarte escapar. Me apetece también escuchar tu corazón y acariciarte mientras cierro los ojos. Me apetece llorar de felicidad y que me seques las lágrimas cuidadosamente. Me apetece mirarte a los ojos y decirte que te amo. Me apeteces tú. Y cuando digo eso, también incluye todo lo anterior.
Nuestro carácter nos hace meternos en problemas, pero es nuestro orgullo el que nos mantiene en ellos.

martes, 21 de febrero de 2012

Lo prohibido es tentador.
Sabes cuando algo te conviene,pero sientes la absoluta necesidad de probarlo,de caer en la tentación,de dejarte llevar por una milésima de segundo.Como dicen,prefiero arrepentirme de algo que he echo y no de lo que he dejado pasar.No es momento ya,de dejar pasar el que dirán,de ser egoísta,y por una vez de disfrutar la vida como quieres.